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sábado, 9 de abril de 2011

EL ANDAMIO ( CUENTO MARIA ESTER)

TITULO:  EL ANDAMIO

         Aquella mañana  Javier se levanta como todos los días a las cuatro y media.
         Lo espera su trabajo en el edificio de departamentos que se construye en la ciudad.
         Volverá terminado el día. Cuando las sombras invaden todo. Para ello tendrá que haber recorrido más de sesenta kilómetros.
         Viaja en colectivos apretados para llegar puntualmente a su labor.
         Está casado con Laura, y tiene tres hijos pequeños.
         Un salario magro. No alcanza para alquiler y comida. Vida estrecha. Llena de sacrificios, y renunciamientos.
         Es un hombre común. Rudo. Taciturno. Fuerte. Aguanta frío, lluvias, calor, viento... Todo tipo de peligros.
         Su desafío, la altura. No tiene miedo.
         Desde el andamio Javier observa la vida. ¡Su vida!
         La noche anterior había descubierto que su mujer le era infiel.
         No lo podía tolerar. Los celos le carcomían su mente mientras él estaba en lo más alto de la edificación.
         Al finalizar la jornada había tomado una decisión.

         Suena el reloj. Como autómata se apea de la cama. Sigilosamente abre el ropero. Saca un arma.
         De tiros certeros mata a Laura. Va a la habitación de sus hijos y hace lo mismo.
         Sube al colectivo. Marcha a su trabajo. Se encarama al andamio.
         En caída libre se lanza al vacio.


         Abre los ojos. Huele a asepsia. Mira a su alrededor. Todo es blanco. Entra luz por la ventana. Está solo.
         Siente que tiene un tubo en la boca. Escucha los bip de las máquinas.
         Se observa. Está todo vendado. Inmovil. Atrapado.
         Cae en la cuenta que se ha salvado. Que está en un hospital. En horas nomás habrán descubierto el asesinato de su familia.
         ( Acaso ya lo saben   )-piensa.
         (Seguro hay un policía en la puerta)-sigue pensando.
         Golpean. Su corazón late fuerte. Siente pavor.
         -Será la enfermera”-apenas murmura entre dientes.
         Ve que ingresan a la sala, Laura, y sus tres pequeños.
         Feliz dice su esposa le dice:
         —Hace tres meses que estas en coma.  ¡Suerte que el andamio no estaba tan alto mi amor! Te salvaste.
         El sonríe.

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