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lunes, 10 de octubre de 2011

La casa de la infancia. ( PROSA PROPIAMENTE DICHA MARIA ESTER CORREA)

PROSA PROPIAMENTE DICHA Y PROSA POETICA


La casa de la infancia.




TALLER NIVEL Nº1.

        
         Julián camina por la estrecha calle adoquinada. Su sombra se dibuja en las viejas paredes del antiguo barrio de la Ciudad de Buenos Aires.
         Retumban sus pasos en la soledad de la noche estrellada, se acerca el fin del día. 
         Su rumbo lo lleva a las entrañas del arrabal. Busca con entusiasmo la casita que lo albergó en su infancia.
         El impulso por llegar lo conduce cada vez más rápido al lugar, ya que las penumbras de la barriada se hacen más peligrosas.
         Es invierno y una leve, pero molesta llovizna y bruma se le queda pegada en su abrigo; tiene las manos heladas.
         El humo del cigarrillo en su boca le molesta en los ojos, y le enturbia la vista.
         Está cerca. A lo lejos se divisa su meta. Allí se encuentra viviendo su madre y una de sus hermanas que le hace compañía.
         Piensa: ( Hace años que no las veo. ¿ Qué pensaran de mi? ¿ Ni se qué será de ellas?).
         Sabe que son muchos años sin novedades. Nada saben de él, ni él de ellas.
         Se fue en su juventud a buscar su vida, deambuló por muchos países, conoció gente, trabajó en lo que fuera, pero al final quedó en la pobreza más absoluta.
         Intuye que será una sorpresa para su familia.
         Llega a la puerta y entusiasmado toca el timbre, se ha hecho muy tarde, pero no puede soportar más la espera.
         Tardan en abrir, su corazón late fuerte. Lla respiración entrecortada. La ansiedad lo devora.
         Le abre una persona para él totalmente desconocida y pregunta impaciente:
         —¿ Aquí vive la Sra. Nené y su hija Laura, mi hermana?
         El sujeto le responde:
         —No señor, yo hace más de veinte años que vivo aquí. Es más nací en este lugar, esas señoras me son absolutamente desconocidas ¿ Qué puedo hacer por usted?
         Julían sorprendido dice:  Nada, absolutamente nada....
         Totalmente desorientado, sale en búsqueda de sus afectos, concluyendo que tantos años de silencio, han hecho desaparecer su única salvación....     
 MARIA ESTER CORREA



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